Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 07/2008
Publicación: Cantabria Tradicional, S.L. Ramón Villegas López
Descripción: 190 p. il. 27x22 cm
Encuadernación: rústico con solapa
Imprime: Gráficas J. Martínez.
La hornera, una construcción vitalen el Campoo de otra época
El pan constituía un elemento básico y primordial en la dieta diaria de los hogares con una economía precaria. Antes de la colonización por los romanos, impulsores del cultivo del cereal, Estrabón narra en sus relatos sobre la tierra de los cántabros que con la harina de bellotas elaboraban tortas de pan.
En esta nuestra revista y en su número 15, se publicaba un estudio de Don José Calderón Escalada titulado “Lenguaje popular de la Merindad de Campoo”, hasta entonces inédito. Se trata de lo que él consideró como un estudio preliminar, y así lo hace constar, y que comprendía en el primer capítulo entre la totalidad de la obra que consta, además, de un vocabulario como segundo capítulo; el tercero está dedicado a los toponímicos más usuales y en el cuarto al “Refranero de la Merindad de Campoo”, que fue publicado en el número ocho de esta misma revista.
El año 1895 se inauguró en Reinosa y su comarca con un gran temporal de nieve que batió la villa durante los meses de enero y febrero; en palabras de Ramón Sánchez Díaz era "tan grande la friura, ha bajado tanto el barómetro, que se han helado los ríos, las capas de nieves y las epidermis".
Las gentes de Reinosa y su comarca, unidas desde siempre a las inclemencias de los temporales de nieve, han sabido ver y apreciar la parte buena y bella del blanco elemento, que les permite practicar los apasionantes deportes de invierno. En este artículo se ha incluido el esquí, en sus modalidades de alpino, fondo, y saltos y el tiro de trineo con perros.
Durante la edad moderna y contemporánea en la villa de Reinosa, como en otras localidades, se crearon y desarrollaron diferentes fundaciones que dieron lugar a instituciones cuya labor se ha prolongado en ocasiones hasta la actualidad.
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.
El próximo mes de abril, el colegio "Concha Espina" cumplirá setenta y cinco años. Construido en los últimos tiempos de la dictadura de Primo de Rivera -las obras comenzaron a mediados de 1928-, fue oficialmente inaugurado el 14 de abril de 1931- (1) En una breve nota, el corresponsal de El Cantábrico en Reinosa escribía:
"Hoy han comenzado las clases en las escuelas de reciente construcción para niños. Se componen de seis grados, con un profesor por cada uno. Para cada grado se ha abierto matrícula de cincuenta niños, que hacen un total de trescientos. Mañana enviaremos detalles con el nombre de los profesores". (2)
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