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Rodrigo de Reinosa. Un poeta del pueblo

José Manuel Cabrales Arteaga

EL POETA DEL PUEBLO:
APROXIMACIÓN A LA POESÍA DE RODRIGO DE REINOSA
 
A finales del siglo XV la invención de la imprenta y el consiguiente abaratamiento de la edición permiten que se impriman y distribuyan gran cantidad de libros y también que la literatura culta -hasta entonces difundida sobre todo entre la nobleza y el clero a través de los códices manuscritos- y la literatura popular -declamada por juglares y recitadores por plazas y pueblos- experimenten un cierto acercamiento.
 

La Feria de San Mateo

El Duende de Campoo

Publicado en la revista FONTIBRE, nº 12-13, Agosto-Septiembre de 1957.

Si, como Julio G. De la Puente, hubiéramos tenido la dicha de husmear siquiera un poco en el rico archivo de la Villa (nacimos tarde, y sólo nos alcanzó la pena de ver la densa humareda del fuego criminal que le redujo a cenizas), podríamos, ahora, decir algo sobre la antigüedad de la feria de San Mateo, igual que de otras muchas cosas, con datos compulsados y concretos, y por ende, con mayor seguridad y conocimiento de causa.
 

La 'Cope' de La Naval

Museo Etnográfico El Pajar

Un economato que marcó época en Reinosa

El fracaso relativo de la cartilla de racionamiento, impuesta desde 1939 hasta 1952 para garantizar el suministro básico de alimentos a las familias sin el habitual y obligado recurso al estraperlo, para cubrir las necesidades cotidianas, está detrás de la creación en España de los economatos. Nacieron como una imposición del Gobierno a las empresas, que debían facilitar los locales, pagar los gastos y llevar la administración y gestión de su funcionamiento diario. Estos establecimientos, sin ánimo de lucro y sin aportación económica por parte de los trabajadores, tenían como fin conseguir para la economía familiar, las mejores condiciones posibles de calidad, peso y precio de los productos de consumo más usuales y necesarios.

Reinosa: forja artística

José Antonio Gutiérrez Delgado

INTRODUCCIÓN
 
Comenzaremos delimitando el tema sobre el que va a tratar el presente artículo, ya que el título puede pare­cer un poco pretencioso. No se trata de estudiar toda la producción que exhiben los edificios de Reinosa de elementos arquitectónicos de hierro, sino de fijarnos en lo más representati­vo que son las rejas y los balcones. Sin embargo, es necesario enu­merar los diferentes trabajos de forja que se hallan distribuidos por la ciudad. De modo general se pueden observar bastantes "ver­jas" que cierran sobre los muros bajos los jardines de casas y cha­lés, así como las correspondientes puertas de acceso. Entre los nu­merosos ejemplos se puede citar el cierre de los jardines del edi­ficio de Hacienda y los existentes a lo largo de la calle Castilla. En ocasiones también hay puertas de hierro aisladas, como la que cie­rra el antiguo cementerio, en el paseo de San Francisco.

El trabajo de un herrero campurriano: Antonio Martínez, el herrero de Espinilla

José Antonio Gutiérrez Delgado

 
INTRODUCCIÓN
Con la finalización del siglo XX no sólo terminó la vi­gésima centuria de nuestra era sino que, además, cer­tificó lo que se iba produciendo en los últimos años: la desaparición de formas de vida, actividades y oficios en el me­dio rural de la comarca de Campoo. Es el caso de los herreros: ya no quedan en los pueblos ni en Reinosa. Unos abandonaron la profesión por otra mejor remunerada en la industria; otros se jubilaron y, en todos los casos, principalmente porque a partir de la mecanización del campo y la decantación mayoritaria por la ganadería en todos los municipios, el oficio de herrero se hi­zo prescindible.
 
Sin embargo, el herrero a lo largo de la historia ha sido ne­cesario en la vida tradicional de los pueblos porque de él de­pendía la reparación y la fabricación de herramientas y utensi­lios para la actividad doméstica y productiva.
 
El herrero de los pueblos era también cerrajero y herrador: por eso junto a la fragua era frecuente hallar el herradero nece­sario para calzar con callos (bueyes y vacas) y herraduras (caba­llos y yeguas) a los animales de labor.
 

El buscador de utopías

Isi Raider
El buscador de utopías
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 08/2008
Publicación: Isi Raider (Isidro Miñón García) 
Descripción: 200 p. il. 21x15 cm 
Encuadernación: rúst. 

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Cuadernos de Campoo nº 2

Casa de Cultura "Sánchez Díaz"

Cuadernos de Campoo
Época II. Año I. Número 2. Diciembre 2008
Cuadernos de Campoo es una publicación de la Casa de Cultura “Sánchez Díaz”
Equipo asesor: Jesús Allende Valcuende, Javier González Díez, Daniel Guerra de Viana (Coordinador), Joaquín Gutiérrez Osés, Mª Elena Marchena Ruiz, Encarnación-Niceas Martínez Ruiz
Diseño de cubierta: © Julián Santamaría. De la exposición “Mis Christmas 1995 / 2005”. Mercado del Este. Santander, 2005.

El Cañón nº 6

Fundación Concha Espina

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Coordinación: Pilar Lorenzo Diéguez
Consejo editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín, Lorena Martínez, Verónica Sampedro, Belén Maza y Nacho Zubelzu.

Los frustrados

Isi Raider
Los frustrados
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 09/2008
Publicación: Isi Raider (Isidro Miñón García) 
Portada: Fon
Ilustraciones: Javier Bustamante
Descripción: 149 p. il. 21x15 cm 
Encuadernación: rúst.
Imprime: Gráficas Guardo 98, S.L.

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José Aja

José Aja

El desollamiento de Marsias I 1998. Colección Ministerio de Industria, Madrid.José Aja ha derivado desde una pintura abstrac­ta gestual hasta una poderosa determinación figurativa en la que mantiene un mismo tono violento: " [...] desde sus pinturas muertas (dead painting), abandonadas en el caldo primigenio de la indiferenciación, por medio del sacrificio del fauno, de la tensión con lo dionisíaco, a este renacer de un principio ordenador como esencia de lo vital". Se pasa de una comprensión de la pintura como cuerpo que se deshace en la serie inspirada en el desollamiento de Marsias de Tiziano, a una figu­ración cruda, gracias a la recuperación de la experiencia de su entorno, esto es, en un proceso ele­mental pero complejo que supone aprender a mirar lo cercano y, al mismo tiempo, tratar de emplazar los acontecimientos con los que los mass-media nos bombardean. El tema funciona como impulso de la pintura, como detonante de un gesto nuevo. Ángel Gabilondo señaló, en torno a la pintura de José Aja, que pintar es un acto peligroso, "un gesto aún raro, extremo, una violencia que para empezar, se ejerce sobre uno mismo. Se trata más bien de un sumergirse en esa línea en la que necesariamente se juegan la muerte y la vida, la razón y la locura, una línea en la que uno se halla ya implicado".

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