En los puertos pertenecientes a nuestra comarca campurriana, existen más de cien cabañas pastoriles, la mayoría en buen estado de conservación, siendo también considerable el número de ellas, que a lo largo del tiempo han ido desapareciendo, no quedando en la actualidad más que las ruinas.
Cuadernos de Campoo
Época II. Año III. Número 5. Enero 2010
Cuadernos de Campoo es una publicación de la Casa de Cultura “Sánchez Díaz”
Equipo asesor: Jesús Allende Valcuende, Manuel García Alonso, Javier González Díez, Daniel Guerra de Viana (Coordinador), Joaquín Gutiérrez Osés, Mª Elena Marchena Ruiz, Encarnación-Niceas Martínez Ruiz
Fotografía de cubierta: Fernando Obregón Goyarrola
Olea esperaba la llegada de las fiestas que presagiaban la primavera con la esperanza de dejar atrás los duros inviernos
En este mirador de la vertiente Atlántica, con su río Camesa, y lindero de la meseta castellana de la cual tiene influencias en el rito marcero, los lugareños deseaban que llegase el mes de marzo para dejar atrás los fríos y el encierro obligatorio del duro invierno, y anhelaban la llegada de la primavera.
El hombre, consciente de su poquedad, y antes de la introducción del cristianismo, veía en los fenómenos naturales la expresión de sus castigos, de sus bonanzas, y de su ansia de trascendencia. El viento, la lluvia, la sequía, la tormenta eran sus deidades; sus iconos, los árboles, el agua, el fuego. Con el cambio de cultura que supuso la adopción del cristianismo la creencia cifrarla ya en el monoteísmo, puso su fe y su esperanza ante sus limitaciones en la imagen de la Virgen María, dando lugar a que surgieran numerosas devociones, siendo Cantabria un lugar donde este culto se extendió rápidamente. A ello contribuyó la difusión de los milagros y prodigios divulgados y cantados por poetas y juglares en el terreno civil, y por las órdenes mendicantes en el terreno religioso.
José Luis Pérez Sánchez y Juan Carlos Ramos Rodríguez
LOS ANTECEDENTES
Es preciso remontarse a la Guerra de Cuba en el año 1898 para encontrar la explicación remota de la creación de una planta siderúrgica en Reinosa. Este conflicto que supuso para Cuba su independencia gracias al apoyo de Estados Unidos, ocasiono en la flota española un desastre total: todos los buques fueron hundidos, bien por los cañones norteamericanos que tiraban impunemente (mayor alcance de tiro), bien al abordaje por no entregarse. España perdía su escasa flota y las colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Cualquiera de nosotros, a la vista de alguno de los testigos mudos que ha dejado la historia, hemos dejado volar nuestra imaginación y hemos hecho de algunos de estos lugares el escenario de no pocas aventuras, centro de encuentros felices, de ensoñación... Este ha debido ser el caso de lo que ha suscitado el imponente Castillo de Argüeso, en Campoo, para muchas generaciones. Pero no cabe duda de que nuestra imaginación se queda corta a la hora de recrear todo el conjunto de vivencias que esas solemnes piedras han visto y oído durante siglos.
Ramón Bohigas Roldán - Manuel Díaz Ruiz - Alfonso García Revuelta
INTRODUCCIÓN
En este artículo se pretende abordar un conjunto de manifestaciones de arte rupestre de tipo esquemático, que han venido apareciendo en el sector geográfico coherente que ocupa el sur de Cantabria y el norte de Burgos, aglutinados en torno a un elemento biogeográfico como es la masa forestal del Monte Hijedo, repartido entre ambas provincias, correspondiendo la parte cántabra a los municipios de Las Rozas de Valdearroyo y Valderredible, más la estación de las Peñas de Sierra, correspondiente a Campoo de Enmedio, mientras la parte burgalesa corresponde al municipio de Alfoz de Santa Gadea.
Publicado en la revista FONTIBRE, nº 12-13, Agosto-Septiembre de 1957.
Si, como Julio G. De la Puente, hubiéramos tenido la dicha de husmear siquiera un poco en el rico archivo de la Villa (nacimos tarde, y sólo nos alcanzó la pena de ver la densa humareda del fuego criminal que le redujo a cenizas), podríamos, ahora, decir algo sobre la antigüedad de la feria de San Mateo, igual que de otras muchas cosas, con datos compulsados y concretos, y por ende, con mayor seguridad y conocimiento de causa.
La cultura del hierro, forjada a martillazos sobre la bigornia
Los herreros herradores formaban parte del grupo de los denominados herreros negros, pues los hierros que forjaban tenían un acabado menos esmerada Su principal actividad era la de herrar las pezuñas de manos y pies del ganado caballar, mular y asnal destinados para la monta, tracción, carga y tiro, y las uñas del ganado vacuno destinado al transporte o a trabajos en el campa Para ella los herreros fabricaban una gran variedad de herraduras y callos con diferentes formas y medidas, con sus correspondientes clavos para su fijación.
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