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Balnearios y aguas termales en Campoo

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

EL MOVIMIENTO BALNEARIO DE FINAL DE SIGLO.
A mediados del siglo XIX, el norte de la península vive el auge de los balnearios. Varios factores explican este fenómeno.
 
Los primeros "balnearios de ola" de la costa, que se habían establecido imitando los focos franceses de más renombre (Bayona, Biarritz), vivieron una coyuntura expansionista favorecidos por las revueltas que se desarrollaban en el país vecino y por la aparición del cólera en 1848, lo que desvió hacia nuestro país a numerosos clientes de elevado status social. La reina Isabel II acudía a Ontaneda a tomar las aguas; miembros de la familia real recalaban en nuestra región cada vez con mayor asiduidad, y con ellos una aristocracia y burguesía deseosas de imitar sus hábitos.
 

El Cañón nº 10

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Coordinación: Pilar Lorenzo Diéguez
Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Arquitectura de compensación en el Pantano del Ebro

Jesús A. Allende Valcuende

  Hay una doble historia olvidada de nuestro patrimonio arquitectónico en el entorno del pantano del Ebro. La primera hace referencia al patrimonio desaparecido a causa de la construcción del pantano que supuso la anegación de cuatro pueblos enteros (Medianedo, Quintanilla de Medianedo, La Magdalena y Quintanilla de Bustamante), otros tres casi totalmente (precisamente los más poblados en aquel entonces, caso de Las Rozas, Villanueva y Renedo) y otros ocho perdiendo algunos barrios y partes significativas de su trazado urbanístico (1).
 

El Cañón nº 28

Asociación Cultural El Cañón

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo
Primer trimestre 2016
Dirección: Pilar Lorenzo Diéguez
Editor: Miguel Ángel Pérez Jorrín

Trabajos de arqueología medieval en Campoo

Javier Marcos Martínez - Lino Mantecón Callejo

 
A lo largo de más de una década nuestro equipo, caracterizado por una especialización en arqueo­logía histórica, ha venido desarrollando diversos proyectos en la comarca de Campoo. A continua­ción, se muestra una selección de hallazgos de cro­nología medieval en dicho territorio. Se presentan las estaciones arqueológicas más relevantes y no­vedosas, así como, algún ejemplo de nueva lectura de vestigios conocidos. Se debe destacar la revisión de labores de investigación decimonónica, como los trabajos de Ángel de los Ríos y Ríos, el Sordo de Proaño, que han permitido re-descubrir valio­sos vestigios forjados en los tiempos medievales. Todos los hallazgos expuestos han ocurrido como consecuencia del desarrollo de la arqueología pro­fesional. En la mayoría de los casos dichos trabajos han sido promovidos y financiados por la Conseje­ría de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.

La Feria de San Mateo

El Duende de Campoo

Publicado en la revista FONTIBRE, nº 12-13, Agosto-Septiembre de 1957.

Si, como Julio G. De la Puente, hubiéramos tenido la dicha de husmear siquiera un poco en el rico archivo de la Villa (nacimos tarde, y sólo nos alcanzó la pena de ver la densa humareda del fuego criminal que le redujo a cenizas), podríamos, ahora, decir algo sobre la antigüedad de la feria de San Mateo, igual que de otras muchas cosas, con datos compulsados y concretos, y por ende, con mayor seguridad y conocimiento de causa.
 

En busca de los antiguos cántabros

Ángel Ocejo Herrero

"El río Ebro nace en los Cántabros... "
(Marco Porcio Catón, siglo II antes de nuestra Era)

  Esquema de distibución de los pueblos septentrionales de Hispania. Según A. Ocejo
 

 
En el año 27 antes de nuestra Era el emperador César Augusto, hijo adoptivo del asesinado julio César, salió de Roma con un gran ejército dirigiéndose hacia el Norte. Tras haber fundido estatuas de plata para costear los gastos y una vez anunciada solemnemente la entrada en guerra, dirigía personalmente una expedición militar buscando la gloria de una campaña contra bárbaros en los confines del occidente europeo. Según cuenta el historiador grecolatino Dión Cassio (s. III), se creyó en principio que su expedición iba encaminada contra Britania. En realidad, tras una permanencia en las Galias y hallándose un año después en Hispania, llevó su ejército hacia otra zona no menos alejada en los confines oceánicos de Europa: Augusto inició la invasión de Cantabria.
 

Los herreros herradores

Museo Etnográfico El Pajar

La cultura del hierro, forjada a martillazos sobre la bigornia
 
Los herreros herradores formaban parte del grupo de los denominados herreros negros, pues los hierros que forjaban tenían un acabado menos esmerada Su principal actividad era la de herrar las pezuñas de manos y pies del ganado caballar, mular y asnal destinados para la monta, tracción, carga y tiro, y las uñas del ganado vacuno destinado al transporte o a trabajos en el campa Para ella los herreros fabricaban una gran variedad de herraduras y callos con diferentes formas y medidas, con sus correspondientes clavos para su fijación.

Reinosa en tiempos del Marqués de Ensenada: panorama de cambios entre el Antiguo Régimen y la modernidad ilustrada

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

REINOSA, COYUNTURA E INFRAESTRUCTURAS

A mediados del siglo XVIII, coincidiendo con los reinados de Fernando VI y Carlos III. Reinosa se beneficia de los planes e infraestructuras con los cuales los ministros ilustrados de los Borbones querían articular el país. El impulso decidido de las obras públicas comprendía tres aspectos: puertos, carreteras y canales: era la "revolución de los transportes" en palabras del que fue ministro de Hacienda, Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada.
 

Bolos en Campoo

Miguel Ángel Sáiz Barrio

INTRODUCCIÓN
 
Seguramente la principal manifestación lúdica, de cualquier civilización conocida, se ha expresado a través del juego. Individual o colectivamente, sus in­dividuos, valiéndose de los elementos y espacios más simples encontrados a su alcance, se las han ingeniado para transfor­marlos en diversos artilugios y campos para su divertimento.
 
El primer humano que arrojó un canto, con la intención de ejercitar su puntería sobre un tronco, palo, piedra, etc., puso en marcha un entretenimiento que con el devenir de los tiempos, derivaría en las diversas modalidades bolísticas.
 
En las aldeas de la Merindad de Campoo, este primitivo es­parcimiento orientó a sus moradores, fundamentalmente hacia dos fórmulas de práctica del juego de los bolos: el pasabolo-tablón y, en especial, el predominante bolo palma o montañés.
 

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