La zona sur de la actual Comunidad Autónoma de Cantabria ha sido tradicionalmente diferenciada del resto de la región atendiendo a sus características físicas y climáticas, así como por sus tradicionales relaciones de intercambio humano y económico con la submeseta norte.
Si echamos un vistazo atrás en el tiempo, parecía que más allá de época romana representada casi exclusivamente en las ruinas de Julióbriga- sólo había oscuridad. Afortunadamente, en los últimos años el vacío se va cubriendo: desde los materiales del Paleolítico Inferior encontrados en las terrazas del río Híjar hasta la identificación de estructuras megalíticas que van proliferando en función de los trabajos de prospección desarrollados (Teira, Ruiz, 1987).
Fotografías de diciembre de 2011. Paseo nocturno y diurno por la Avda Puente Carlos III previo a la navidad.
Dichos: Año de nieves, año de bienes, pues parece que no.
La unidad administrativa del municipio de Valdeprado del Río, con su actual ámbito territorial y jurisdiccional, es una institución que cuenta sólo con poco más de 135 años de existencia. Nació en 1868 como resultado de la fusión de dos ayuntamientos anteriores e independientes el uno del otro: el de Los Carabeos y el de Valdeprado. Ambos habían sustituido, a su vez, en el primer tercio del siglo XIX, a sendas instituciones administrativas vigentes a lo largo del Antiguo Régimen: la Hermandad de Los Carabeos y la Hermandad de Valdeprado. Tras la unión de ambos antiguos ayuntamientos constitucionales en el actual de Valdeprado del Río, su capitalidad radicó en el lugar de Valdeprado hasta 1873, año en que, por medidas de seguridad y mayor equidistancia de los pueblos, la casa consistorial se trasladó al barrio de Arroyal, en Los Carabeos, donde perdura en la actualidad.
A mediados del siglo XVIII, coincidiendo con los reinados de Fernando VI y Carlos III. Reinosa se beneficia de los planes e infraestructuras con los cuales los ministros ilustrados de los Borbones querían articular el país. El impulso decidido de las obras públicas comprendía tres aspectos: puertos, carreteras y canales: era la "revolución de los transportes" en palabras del que fue ministro de Hacienda, Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada.
Bruno Palazuelos Berasategui – Álvaro Budiño Carbonero
Durante los últimos meses del pasado año 2010 se llevaron a cabo los trabajos de recuperación ambiental de este singular espacio reinosano.
El proyecto fue promovido por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Reinosa y de manera especial por la entonces responsable del área Ana José García, quien puso un empeño inusitado en recuperar este espacio y hacerlo de manera que se distinguiese del resto de parques de la ciudad integrando criterios dirigidos a potenciar la biodiversidad y dejando el uso público en un segundo plano.
Desde mediados de los años ochenta mi familia ha sido depositaría de la copia de un testamento, datable en el siglo XVIII por las características ortográficas y lingüísticas del documento.
Las personas causantes y beneficiarías guardaban relación con el pueblo de Cuena, perteneciente al Valle de Valdeolea, perteneciente desde 1833 a la provincia de Santander, actualmente Cantabria; en el siglo XVIII se incluía en los territorios gobernados desde la ciudad de Burgos, como se refleja en la documentación complementaria.
Con este trabajo y entre otras cuestiones nos proponemos enmendar un doble equívoco. En el Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Cantabria se expuso desde su apertura en el año 1941 esta arma ciertamente singular tanto por su exclusividad en Cantabria (e incluso en Europa), como por el característico atractivo de unas formas que sin duda posee. Por ello, se le ha llegado a adjudicar un origen erróneo producto de una suma tanto de ancestrales como de acumulativos datos erróneos a lo largo del pasado siglo XX. En la mayor parte del cual, se carecía de los actuales soportes científicos (en forma de paralelos, estratigrafías, método, bibliografía...) para llevar a efecto un adecuado análisis de esta arma tan singular. Ha llegado incluso a evocar toda una serie de equívocas consideraciones de índole indígeno-regionalista en forma de inexactas imágenes.
En la documentación más antigua que se conserva correspondiente a los siglos IX y X aparece ya Campoo como un ámbito territorial y poblacional plenamente definido, distinto y apartado de otros ámbitos limítrofes como es el de las Asturias de Santillana, Liébana o Castilla, a través de referencias documentales a "territorium de Campo"; "territorium de Campo Pau"; "urbe Campodii"y otras como "Campo Patenti"(1). Ello supone por tanto que en torno al año mil de nuestra era existía una configuración propia que la misma documentación permitirá conocer en su realidad jurídico administrativa durante los siglos posteriores y que responde a una personalidad de rasgos físicos distintos al resto de la región tanto por su orografía cuanto por su clima, diferenciado del de la zona costera de Cantabria (2).
El hombre apasionado por la historia que sentía devoción por Reinosa
Resulta difícil escribir sobre alguien que ha contribuido de tan diversas maneras a la reciente historia de nuestra ciudad y poder recordar, someramente, sus aportaciones a la vida cultural reinosana.
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