""

The Rioseco Band - LA Woman

Los Hermanos Menesianos en Reinosa. Cien años de historias

Florencio García Pérez

Colegio antiguo

El 12 de diciembre de 1904, cinco Hermanos de la Instrucción Cristiana iniciaron las clases en el colegio Municipal de la villa de Reinosa. Hará pues, este año de 2004, un siglo que la enseñanza menesiana comenzó a impartirse en Reinosa.
 

Del Reinosa y Campoo de Ayer

Paco Altuna

Diseño: MZ Comunicación, S.A.
Preimpresión: Génesis composición, S.L.
Impresión: Imprenta J. Martínez, S.L.
Edita: Excmo. Ayuntamiento de Reinosa
ISBN: 84-605-1204-10
275 Páginas
año 1994

El ferrocarril de La Robla (1894-1972): semblanza del hullero

José Ramón Suárez

Real como la vida misma. Esa, expuesta con radical simplicidad, podría ser una primera conclusión de alguien que se aproxime al conocimiento de las vicisitudes del Ferrocarril de La Robla en sus casi ocho décadas de existencia. A lo largo de una dinámica de desarrollo similar a la de un organismo vivo que nace, se desarrolla y muere, la vida del Hullero enhebra -con gran po­tencial didáctico, por cierto- aspectos propios del emprendimiento empresarial, motores de su exis­tencia, con los organizativos y tecnológicos, mate­rializados en los activos ferroviarios que sostuvie­ron su actividad, y, desde luego, con los socioeco­nómicos que caracterizan la inevitable interacción de una línea férrea con el territorio que atraviesa.
 
En lo sucesivo abordaremos una breve sem­blanza de este ferrocarril, uno de los más intere­santes en nuestro país.

Molinos harineros en Valderredible durante el Antiguo Régimen

Agustín Rodríguez Fernández

Estos ingenios de molturación, a medio camino entre la artesanía y la ingeniería industrial, surgen sobre las corrientes fluviales del valle, ya sean permanentes o estacionales, de la necesidad forzosa de transformar en harina los cereales y ciertas leguminosas. El trigo, el centeno y la cebada sólo son panificables si previamente han sido sometidos a molienda y convertidos en harina. Lo mismo sucede con determinados piensos (yeros, ricas y habas) destinados a la alimentación animal. Las comunidades campesinas de Valderredible, con una economía agropecuaria y un sistema alimentario basado en cereales panificables, hubieron de dotarse, por tanto, desde los tiempos remotos, de estos ingenios hidráulicos conocidos como molinos harineros.

El impacto del pantano del Ebro

Fernando Ruiz Gómez

Medio siglo ha transcurrido desde que, en los más duros años de la posguerra, se finalizaran las obras del embalse del Ebro. El pantano formaba parte de un plan de racionalización del régimen del río que debía beneficiar al regadío riojano y aragonés. Pero los efectos inmediatos en la zona embalsada no podían ser igual de provechosos.
 
Alrededor de 60 kilómetros de superficie inundada por 600 millones de m3 de agua cubrieron completamente los pueblos de Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante y afectaron, en mayor o menor medida, a Las Rozas, Renedo, Villanueva, Llano, Orzales, Arija, Quintanamanil y La Población.
 

Cristalería Española en Arija. Cien años de historia

Josu Aramberri

 
RESUMEN
 
Hace 100 años la Compañía Saint-Gobain construyó su primera fábrica en España en terrenos de Arija. No era la única industria dedicada al vidrio en la comarca de Campoo pero si quizás la más importante, pues lle­gó a tener más de 1.000 obreros. La fábrica cerró sus puertas en 1953, alegando que parte de sus instalaciones quedaban bajo las aguas del Pantano del Ebro. En una especie de éxodo masivo sus trabajadores se trasladaron a Avilés, Tarragona, Zaragoza, Madrid. Pero Arija y Campoo siguen siendo el referente cercano de muchas familias que se crearon junto a la fábrica de Cristale­ría Española.
 
En menos de 50 años se sucedieron acontecimientos excep­cionales: una huelga que duró casi dos meses en 1916, los feste­jos del XX aniversario en 1926 que precedieron en dos años a la obtención de la municipalidad de Arija en 1928, la guerra civil de 1936, y la construcción del embalse que terminaría por cerrar la fábrica. En este artículo reflejaremos los instantes más signifi­cativos de la instalación industrial, dejando para otro posterior los aspectos culturales y sociales.

La industria del vidrio en Las Rozas

Rubén Gutiérrez Rapp

ANTECEDENTES

 
Entre 1844 y 1928 se produce en la comarca de Campoo la mayor concentración de fábricas de vidrio que se ha conocido en España. Comienza en 1844, en Las Rozas, con la fábrica de La Luisiana y en los años posteriores se va extendiendo aotros pueblos de la comarca. En 1870 se abre La Cantábrica, en Arroyo; en 1871, la fábrica Santa Clara en Reinosa; en 1905, Nuestra Señora de Guadalupe en Mataporquera y, en 1906, la vidriera de Arija. Pero su importancia no se debe sólo al número de fábricas y la excelente calidad de su vidrio, sino que en algunos momentos destacaban éstas también por la cantidad producida: en 1881, La Luisiana y La Cantábrica generaban más de una tercera parte del total del vidrio nacional; en 1884, la producción de Santa Clara equivalía a más de la mitad de las importaciones de Francia y Bélgica.

Campoo se vuelca con San Mateo

Mariaje Sainz-Maza

El 75 aniversario del Desfile de Carrozas será el protagonista de las fiestas de 2017
 
La conmemoración de su 75 ani­versario va a convertir al Des­file de Carrozas Artísticas en el auténtico protagonista de las Fiestas de San Mateo 2017 no solo por la efeméride en sí sino porque, además, recupera, con 9 carrozas inscri­tas, cifras de participación que hace ya un tiempo que no registraba.
 

La industria campurriana del vidrio

José Sierra Álvarez

A diferencia de lo ocurrido en otras regiones norteñas, como Galicia, Asturias o el País Vasco, la primera industria cántabra del vidrio, hace ahora siglo y medio, eligió ubicarse en el interior, y no en la costa. Tan aparentemente anómalo, comportamiento parece haber obedecido, sin embargo, a muy poderosas razones, tanto técnicas como, sobre todo, empresariales. Porque lo cierto es que, ya desde finales del siglo XVIII, y apoyándose en la excelente formación química y mineralógica recibida en el entonces muy novedoso e ilustrado Real Seminario de Vergara, Luis Collantes y Fonegra, oficial de Marina retirado y conocido de Jovellanos (que hubo de visitar su casa reinosana y su colección de minerales en 1797), había descubierto en Las Rozas una mina de lignito de abundancia y calidad al parecer nada despreciables.
 

Páginas

Subscribe to Front page feed