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Ermitas y Santuarios de Campoo

Isabel Cofiño - Karen Mazarrasa

 
    Las ermitas y santuarios cántabros son a me­nudo edificios humildes, impregnados de un valor que va más allá de lo puramente histórico-artístico, pues se convierten en testimonio de las creencias y costumbres de los pueblos. Con frecuencia se trata de edificaciones de escaso o nulo interés artístico, por lo que muchas de ellas van quedando olvidadas, corriendo el peligro de des­aparecer.
 
    La diferencia entre santuario y ermita se funda­menta en el fervor manifestado a la imagen que guarda el edificio. Los santuarios albergan devocio­nes que agrupan a un territorio extenso, los llama­dos "territorio de gracia", mientras que las ermitas tienen un ámbito de devoción local, generalmente restringido al lugar donde se erigen. Además, en los santuarios la imagen es insustituible, mientras que en las ermitas se puede sustituir.
 

Memoria gráfica de los campurrianos de Suso, II

Ramón Villegas López

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 07/2008
Publicación: Cantabria Tradicional, S.L. Ramón Villegas López
Descripción: 190 p. il. 27x22 cm
Encuadernación: rústico con solapa
Imprime: Gráficas J. Martínez.

ISBN 13: 978-84-96042-60-5

El puente del Ebro de Reinosa. Pasado, presente y futuro

Jesús A. Allende Valcuende

"... especialmente en los puentes, la belleza no puede apartarse, independizarse, de lo útil, de lo funcional, de lo necesario. La sensación de idonei­dad práctica basta para que nos conformemos con los artefactos más horribles; y el pensamiento en una falta de adaptabilidad a la función, basta para malograr nuestro placer ante cualquier forma, por bella que sea intrínsecamente. No se trata, pues, de desliarse del concepto de utilidad, principio rector en la determinación de las formas de los puentes, o defender el derroche, triste compendio y quintaesencia de la estupidez, sino de percatarse de la dife­rencia estética entre unos puentes y otros, y de que, como dice Santayana, aunque ese particular aire estético puede ser la última cualidad que advirta­mos en un puente, su influencia sobre nosotros no por ello es menos real, e influye en nuestra actitud moral y práctica."
José A. Fernández Ordóñez (1)

Exposición Reinosa imágenes del pasado

VV. AA.

Edita: Excmo. Ayuntamiento de Reinosa
Exposición y catálogo: ALZAPRIMA, S.L.
Montaje de la exposición: SERISAN, S.A.
Coordinación: MZ Comunicación, S.A.
Montaje e impresión: GRAFILUR, S.A.
Coordinación de textos: Encarnación Niceas Martínez Ruiz

Viajeros ilustres en Reinosa

María Elena Marchena Ruiz

Reinosa se conoce y menciona ya desde la Edad Media como lugar habitado y con personalidad propia, aunque no se debe olvidar que mucho antes en nuestro valle sucedieron acontecimientos importantes para la historia de nuestra región, sin embargo en este artículo sólo se va a hablar de Reinosa como una entidad de población diferenciada de otras, y que como tal se la nombre, y únicamente a través de escritores, comentaristas y personajes ilustres que dejaron páginas escritas donde poder rastrear una imagen o un esbozo de nuestra ciudad, de su paisaje o del carácter de sus gentes.
 

Siderurgia en Campoo

Museo Etnográfico El Pajar

Las ferrerías del siglo XVIII, precursoras de la moderna forja
Un paseo entre las doce escultu­ras que se encuentran en la ribe­ra del río Ebro en pleno corazón de Reinosa da pie a la meditación acerca de la siderurgia en nues­tra Merindad. Su creador, el escul­tor Agustín Ibarrola, junto con los profesionales del taller de gran forja de Gerdau, han reflejado las características físicas y la forta­leza de las gentes que trabajaron y forjaron el hierro.
 

La Fontoria, una historia de baños

Museo Etnográfico El Pajar

De mina de magnesita a piscina ciudadana y lugar de encuentro
 
De los paseos que realizaban los vecinos de Reinosa, uno de los que gozaba de mayor belleza y encan­to natural se encontraba en el ve­cino pueblo de Fresno del Río: pa­rajes como Monasterio, la Dehesa y sus alrededores o la pradera de Santa Ana, formada por una in­mensa alfombra verde, en cuyo alto se encuentra su ermita. En los meses de agosto y septiembre se recogían allí las aromáticas y be­neficiosas manzanillas. La tarde finalizaba con una agradable me­rienda y los jóvenes en el tardío alargaban la estancia para comer las patatas asadas, para lo cual pre­paraban una hoguera con los palucos de los arbustos y los moñigos secos de la pradera. En el res­coldo de sus brasas se metían las patatas enteras, en muchos casos procedentes de los patatales cer­canos, sacadas tras la ‘cata del pie’ para que nadie notara su falta. Una vez asadas, se pelaban y untaban al tiempo de comerlas con la sa­brosa mantequilla campurriana.

Las construcciones escolares de Reinosa y su comarca (1850-1936)

Ángel Llano Díaz

Calle Mayor, Ermita de  S. Roque y Escuela de la Villa


INTRODUCCIÓN
Hay un libro de homenaje a Ramón Sánchez Díaz que muchos de Uds. conocerán, editado por la Diputación Provincial de Santander allá por 1970, para conmemorar el centenario de su nacimiento, que recoge en su parte final algunas fotos del Reinosa antiguo. Allí aparecen tres fotos de tres escuelas reinosanas de fines del XIX: una de la casa donde estuvo ubicada la escuela de Carlos de Hoyos en la calle Colón a la que asistió Sánchez Díaz, otra en la que se recoge una vista de la Fuente de la Aurora y de la Escuela de la Villa, y por último la escuela de las Eras. Tres escuelas que ilustran, de alguna manera, la evolución del edificio escolar.

Flora campurriana

Gonzalo Valdeolivas Bartolomé

1. Introducción y matorrales de alta montaña
La flora de Campoo la estudiamos bajando des­de sus cimas, siendo la más elevada la del Cuchi­llón (2 222 m), hasta las partes más bajas de los municipios de Campoo de Suso, Campoo de Yuso, Enmedio, Reinosa y las Rozas de Valdearroyo. Una superficie de algo más 470 Km2.
 
Esta zona se incluye en la región biogeográfica Eurosiberiana, provincia Atlántica, sector Orocantábrico. Las distintas altitudes se reparten en los llamados "piso subalpino", desde las cotas mayores hasta unos 1 600 m, y, por debajo, el "piso monta­no", con vegetación potencial (climácica) de bos­ques.
 
La vegetación del Piso Subalpino, en las sierras de Híjar y el Cordel se asienta sobre rocas detríti­cas: conglomerados y areniscas del periodo Triásico, que generan suelos ácidos. La comunidad do­minante se compone de matorrales bajos: enebrales rastreros con brecinas y arándanos.

Campoo: vocabulario y toponimia

Emilio Jorrín García

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Impresión: 07/2003
Descripción: 302 p. il. 24x17 cm
Encuadernación: rúst.

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