Ricardo González: imposible taxonomía de un artista
«Mas, no obstante, cuanto más complicado y evasivo sea un estilo más nos estimulará a la exploración y en mayor medida nos recompensará con el éxito de alguna iluminación».
Maneras de hacer mundos, Nelson Goodman, 1978
«Todo su camino es una búsqueda de similitudes: las más mínimas analogías son solicitadas como signos adormecidos que deben ser despertados para que empiecen a hablar de nuevo».
Las palabras y las cosas, Foucault, 1966

Edición: 1ª ed.
Fecha Edición: 11/2001
Textos: Alberto Gallo
Ilustraciones: Alberto Gallo
Prólogo: José Antonio López Hidalgo
Descripción: 90 p. il. col. 33x25 cm
Encuadernación: cart.
Edición: 1ª ed. Edición de 1000 ejemplares numerados del 000 al 999 y firmados por el autor
Fecha Edición: 06/2003
Textos: Alberto Gallo
Ilustraciones: Alberto Gallo
Prólogo: Daniel Guerra de Viana
Descripción: 98 p. il. col. 33x25 cm
Encuadernación: cart.
José Aja ha derivado desde una pintura abstracta gestual hasta una poderosa determinación figurativa en la que mantiene un mismo tono violento: " [...] desde sus pinturas muertas (dead painting), abandonadas en el caldo primigenio de la indiferenciación, por medio del sacrificio del fauno, de la tensión con lo dionisíaco, a este renacer de un principio ordenador como esencia de lo vital". Se pasa de una comprensión de la pintura como cuerpo que se deshace en la serie inspirada en el desollamiento de Marsias de Tiziano, a una figuración cruda, gracias a la recuperación de la experiencia de su entorno, esto es, en un proceso elemental pero complejo que supone aprender a mirar lo cercano y, al mismo tiempo, tratar de emplazar los acontecimientos con los que los mass-media nos bombardean. El tema funciona como impulso de la pintura, como detonante de un gesto nuevo. Ángel Gabilondo señaló, en torno a la pintura de José Aja, que pintar es un acto peligroso, "un gesto aún raro, extremo, una violencia que para empezar, se ejerce sobre uno mismo. Se trata más bien de un sumergirse en esa línea en la que necesariamente se juegan la muerte y la vida, la razón y la locura, una línea en la que uno se halla ya implicado".
Textos: Walter Rudd
Diseño: Galería Clave
Traducción: Elena Fontecha
Fotografía: Taller Visual
Impresión: I. G. Jiménez Godoy, S.A.
DL: MU-2090-2002
ISBN: 84-932644-0-7

Organización: Museo de Bellas Artes de Santander
Producción: Museo de Bellas Artes de Santander, Cajacantabria, Ayuntamiento de Madrid, Ayuntamiento de Reinosa
Imprime: Gráficas Calima, S.A.
ISBN 13: 978-84-88285-26-3
ISBN 10: 84-88285-26-4
Suano es un pueblo de la Hermandad de Campoo de Suso situado a 929 metros sobre el nivel del mar. A los pies de: Monte Mezuz, donde existen restos de edificaciones que pudieron ser templo o lugar sagrado dedicado a algún dios desconocido, que dieron nombre al pueblo -Sub Famun- debajo del templo o lugar sagrado, según nos dice D. José Calderón en su libro "Lenguaje popular de la Merindad de Campoo". En la ladera del Monte Rozadío se encuentra la Cueva de los Hornucos, más conocida como la Cueva de Suano, cerca y a la derecha de la antigua vía romana que lleva al Portillo de Somahoz y que une Cantabria con Castilla, cuya calzada tiene tramos perfectamente visibles y bastante bien conservados en la actualidad.
A falta de un estudio pormenorizado, intentaremos trazar, a través de estas líneas, tan sólo unos apuntes que ayuden a conocer de manera muy global el ambiente y las figuras más destacadas del panorama artístico de Reinosa y su comarca. En cualquier caso, trataremos de aquellos pintores que tienen una trayectoria consolidada en el campo de las artes plásticas a nivel regional, haciendo mayor hincapié en los pintores finiseculares, por considerar que forman parte ya de la historia de nuestra pintura, circunstancia por la cual hemos sido más generosos, aun a sabiendas de que muchos de ellos sólo tuvieron notoriedad en el panorama artístico local. Punto de partida obligada son, por tanto, los años finales del s. XIX, centrándonos a continuación en el siglo XX, inmediatamente después de que la enorme figura de Casimiro Sainz, ya apagada su vida, ejerciera sobre prácticamente todos ellos una influencia incuestionable y aún perceptible hoy día. En esta línea y más con el fin de que sirva de hilo conductor que con intención clasificadora, surgen de forma natural tres grandes grupos convencionales no porque existan en la pintura campurriana.

La comarca de Valdeolea ha sido una de las más ricas en cuanto a patrimonio artístico del sur de Cantabria. Su pertenencia hasta 1956 al obispado de Palencia ha propiciado una relación muy intensa con la vida y el arte castellano, por lo que hasta ella se han extendido las corrientes más significativas del mismo, especialmente desde la época bajomedieval hasta el barroco.
El presente trabajo trata de dar a conocer las pinturas murales góticas existentes en Mata de Hoz, La Loma y Las Henestrosas, en Valdeolea, uno de los pocos ejemplos de su estilo en Cantabria y que fueron descubiertas al desencalar los ábsides de las iglesias en la últimas décadas. La primera manifestación pictórica de esta época que se descubrió e investigó en la zona, no en tierras de Cantabria pero en relación directa con las de Valdeolea, fueron las representaciones murales de la iglesia de S. Felices de Castillería, en el norte de Palencia cuyo estudio hizo Miguel Angel García Guinea en 1951 y que ha servido de base para trabajos posteriores.
Cuadernos de Campoo quiere poner un colofón a los actos que se han sucedido durante el año 1998 en homenaje a Casimiro Sainz, con un acercamiento a la obra del artista a través de dos artículos, firmados por los escritores reinosanos Demetrio Duque y Merino y Ramón Sánchez Díaz, quienes tuvieron relación con el "Loco de Matamorosa" y nos pueden aportar otra perspectiva acerca de las opiniones y el aprecio que tenían sus contemporáneos del artista y su pintura. Demetrio Duque y Merino (1844-1903), director del periódico "El Ebro", no solo conoció al pintor sino que fue unos de sus principales valedores en la región.
Como todos sabemos, este año se cumplen cien años del fallecimiento del pintor campurriano Casimiro Sainz y Saiz. Varias instituciones se han unido para conmemorar tal efemérides y, sobre todo, para rescatar del olvido y desconocimiento a tan singular artista cántabro.
Hace 145 años nació en Matamorosa -Ayuntamiento de Campoo de Enmedio-, Partido judicial de Reinosal el día 4 de Marzo de 1853, Casimiro Sainz Saiz. Fue su padre D. Francisco Sainz Martínez, natural de Incinillas del partido de Villarcayo, en la Provincia de Burgos, de profesión Albeitar (Veterinario), la cual ejerció en Matamorosa donde conoce a Dª Plácida-Ignacia Saiz Mantecón, natural de Matamorosa, contrayendo matrimonio en el mismo pueblo el 12 de Mayo de 1830.
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