De toponimia menor aguayesa

Manuel García Alonso

ACERCA DEL VALOR DE LA TOPONIMIA
Nombrar la realidad la delimita y la hace manejable para quien la nombra. El espacio, como una parte básica de esa realidad -una parte indudablemente importante para el hombre pues de allí proceden todos los recursos que le permiten desarrollar su vida personal y comunitaria- también debe ser nombrado. El espacio que carece de nombre no existe como categoría mental de análisis, por tanto no existe "realmente" para el grupo humano que allí vive. La toponimia documenta y estudia los nombres de lugar, los cuales constituyen una apropiación mental del espacio con un elevado contenido social, ya que el manejo del espacio, en este sentido, resulta no solo necesario sino imprescindible para quienes viven de él.

Al pasar la barca

Museo Etnográfico El Pajar

El pantano forzó a las familias a buscar una nueva vida fuera de Campoo
 
A mediados del siglo XIX Ángel de los Ríos y Ríos idea la primera obra de aprovechamiento del caudal de los ríos en Campoo: un proyecto de encauzamiento y riego del río Hí­jar desde Riaño hasta Reinosa y un segundo proyecto que incluía el Va­lle del Virga. Todo este proyecto lo fue desarrollando después de ha­ber viajado a Francia donde acu­dió a especialistas para curar su sordera. Su proyecto fue rechaza­do, pero quizás hubiera cambiado la forma de vida de los valles con un aprovechamiento más rentable de la tierra y una mejor explota­ción ganadera. Ese fue el primer germen de lo que luego sería la gran obra de aprovechamiento hidráulico: el pantano del Ebro.

9+2 al natural

Daniel Guerra de Viana

Fecha Edición: 11/1997
Fecha Impresión: 11/1997
© De la presente edición: Sergio Balbontín, Emma Campos, Julio Ceballos Rodríguez, Mª Teresa Fernández García, Mª Antonia García Rucandio, Daniel Guerra de Viana, Maribel Gutiérrez Pardo, Pilar Lorenzo Diéguez, Lucía Lucio Martínez.

El Cañón nº 4

Fundación Concha Espina

Periódico trimestral de Reinosa y Campoo

Coordinación: Pilar Lorenzo Diéguez

Consejo editor: Pablo García Merino, Luis Alberto Ramos, Verónica Sampedro, Fernando Rodríguez y Nacho Zubelzu.

Contacto: redaccionreinosa@yahoo.es

La caza en Campoo

Ramón Rodríguez Cantón

Los escritores que se han ocupado del tema de la caza, sobre todo si a la vez que investigadores son aficionados a este deporte, suelen ser indulgentes al tratar el tema de los cazadores furtivos, que, como dice Hoyos Sainz, "son los cazadores primitivos y naturales, el enemigo admirado y envidiado por el cazador de alcurnia". De ellos se ocupó el Conde Yebes en su obra Veinte años de caza mayor y el poeta Villalón les dedicó un poema.

Los alimañeros

Museo Etnográfico El Pajar

El control de los daños de los depredadores se convirtió en un oficio en los montes de Campoo

El alimañero fue una persona de servicio para la comunidad, con una serie de cualidades: temple, valor, constitución física, integra­do por entero en la naturaleza, que conoce los recónditos secretos de la sierra y el monte, observador de los movimientos y comporta­mientos de las alimañas y que tie­ne la astucia de controlar su po­blación y aniquilarla cuando ame­naza superpoblación, para no per­judicar el equilibrio ecológico de la naturaleza.

 

Hacer la colada

Museo Etnográfico El Pajar

Del río a la tabla de lavar en la cocina
Hacer la colada era una de las la­bores domésticas propias de la mu­jer y era una tarea ingrata y ago­tadora. Tenían que pasar horas la­vando en las riberas de los ríos, arroyos, lavaderos públicos o pri­vados, en los desvacíes de los mo­linos o en charcas de desagües de las fuentes del lugar. Todo ello a la intemperie y con las condicio­nes climatológicas que todos co­nocemos. Se les cortaban las ma­nos de frío, lo que provocó nume­rosas enfermedades asociadas a esta labor.

Sánchez Díaz: El Provinciano en su Rincón

María Elena Marchena Ruiz

El provinciano en su rincón es el titulo del cuarto tomo de los "TRABAJOS ESCOGIDOS" de Ramón Sánchez Díaz y el titulo del presente artículo, que trata precisamente de concederle un rincón en nuestra pequeña historia local a este escritor, más conocido entre nosotros por llevar su nombre la Casa de Cultura, que por su amplia obra literaria. La Casa de Cultura "Sánchez Díaz" fue pionera en España como consecuencia de la donación que efectuó la familia Sánchez Díaz de la casa familiar para su sede. Sánchez Díaz es probablemente el mejor escritor reinosano, tanto por la difusión y reconocimiento de su obra entre los intelectuales de su época, como por la amplitud y diversidad de los temas que trató, no limitándose a una visión costumbrista y tradicional, corta de miras y estrecha de conciencia, sino que sintiendo profundamente las grandes cuestiones humanas trato de hacer una obra universal, consciente de los graves problemas que atravesaba el mundo de su época y de España en particular. Se considera y debe considerarse por todos, como un representante de la generación del 98,pues participa de todos los temas, complejos y afanes de esta generación.

La estación de la RENFE

Cuadernos de Campoo

La construcción de la red de ferrocarriles fue una de las gestas económicas del siglo XIX. Símbolo de la Revolución Industrial y para­digma de modernización, supuso un extraordinario esfuerzo colectivo cuyas consecuencias alcanzaron a todos los niveles de la sociedad. Como iniciati­va empresarial resultó, en la mayoría de los casos, un ruinoso fracaso, debido a la enorme cuantía de las inversiones y los insuficientes ingresos logra­dos tras la puesta en explotación. Su aportación al proceso de industrialización también es objeto de controversia, debido a la necesidad, más o me­nos justificada, de recurrir a inversores, tecnología y suministros extranjeros que no favorecieron el adecuado desarrollo de la industria nacional. La línea férrea que unió la localidad de Alar del Rey con Santander no fue una excepción. La compañía adjudicataria, Compañía del Ferrocarril de Isabel II, tras poner en funcionamiento la totalidad del re­corrido en el año 1866, terminó en quiebra, siendo incautada por el Estado y otorgada la concesión posteriormente a otra empresa, la Nueva Compañía del FC de Alar a Santander, para acabar, finalmen­te, integrándose en RENFE en el año 1941. A pesar de todas estas vicisitudes, la valoración incuestio­nable es que Reinosa no sería lo que es si el ferro­carril no hubiera llegado a la ciudad.

El Casino

Elena Ramos Astuy

De mansión señorial a casino y de este a cen­tro cultural, pasando brevemente por disco­teca. Así sería el resumen del uso primordial asignado a La Casona. Salvo en su primera época y en esta última, uno de los edificios más emble­máticos de Reinosa ha tenido una empleo parcial. El Casino ocupó el primer piso, dedicado a lo que en aquellos años eran los casinos, un lugar de en­cuentro, tertulia, juegos de mesa... para reconoci­miento mutuo y encuentro de la burguesía local. Sin embargo, los momentos más relevantes, desde el punto de vista de su vida social, eran los bailes a los que acudían adultos y jóvenes para divertir­se, naturalmente, pero también para consolidar o iniciar la red invisible de pertenencia a un deter­minado estatus que, con más o menos exactitud, el Casino representaba.
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