Excmo. Sr. Don Fernando Calderón Collantes. Primer Marqués de Reinosa

Teodoro Pastor Martínez

Reinosa, la hidalga ciudad campurriana, con casonas de fachadas señoriales y dorados blasones, puede enorgullecerse de haber sido cuna de ilustres y esclarecidos varones, que brilla­ron con luz propia en sus tra­yectorias profesionales y políti­cas, como la judicatura, la polí­tica o la milicia. Tales como D. Francisco de Güemes y Horcasitas -Primer Conde de Revilla Gigedo- que fue capitán gene­ral, Gobernador de Cuba y Vi­rrey de Méjico. Don Manuel Negrete de la Torre -Segundo Con­de de Campo Alanje-, también capitán general y hábil diplomá­tico. Don Saturnino Calderón Collantes, hombre de leyes, di­plomático y político avezado. Don Darío Diez Vicario -valero­so militar que fue general del Ejército y murió heroicamente en la Guerra de África. Entre otros que podíamos enumerar.
Fernando Calderón Collantes
Y Don Fernando Calderón Collantes -Marqués de Reinosa- ilustre jurista y destacado político, a quien nos vamos a referir seguidamente en este artículo.

Arqueología prehistórica en Campoo

Alonso Gutiérrez Morillo

INTRODUCCIÓN
El proyecto de investigación de Arqueología Prehistórica en Campoo, comenzó a realizarse en 1989 con una primera fase de prospecciones y localización de yacimientos y una segunda fase de excavaciones que comenzó en 1996.
Crono culturalmente abarca desde el Paleolítico Inferior hasta la Edad del Bronce, es decir, desde hace aproximadamente 500.000 años hasta unos 750 años a. C.
Los periodos del Paleolítico Inferior y Medio, el Neolítico y el Calcolítico (Edad del cobre) son los mejor representados, hasta este momento, en este estudio como luego veremos. Del Paleolítico Superior sólo tenemos algunos indicios, que hoy por hoy son bastante problemáticos y de la Edad del Bronce contamos con hallazgos sueltos y, sobre todo, con el yacimiento de la cueva de los Hornucos de Suano, excavada en los años 30 por el P. Carballo.

Epigrafía medieval en Campoo

Alberto Peña Fernández

Si pretendemos reconstruir el pasado histórico de cualquier civilización, resultará imprescindible contar con los restos epigráficos que han llegado hasta nuestros días. La incisión de palabras en piedra o en cualquier otro soporte duro con fines de exposición y constancia, ha desempeñado un papel importante en casi todas las culturas (1).

En ocasiones, las inscripciones constituyen los únicos testimonios para conocer aquellos periodos donde escasean otras fuentes. Su carácter primario y directo nos garantiza que han llegado hasta nosotros sin transformaciones de ningún tipo desde el momento en que se grabó el texto.

El conjunto arqueológico de época medieval de "San Pantaleón" (La Puente del Valle, Valderredible) Excavaciones 1998-1999

Carmelo Fernández Ibáñez, Pedro A. Fernández Vega, Javier Peñil Mínguez, Carlos Lamalfa Diaz, Miguel A. González de la Torre y Serafín Bustamante Cuesta

INTRODUCCIÓN
Valderredible constituye una comarca geopolítica enclavada en el extremo más meridional de la actual Comunidad de Cantabria, y que es compartida en pequeña proporción con la lindante provincia de Palencia. Se encuentra compuesta esencialmente por un magnífico valle con abundantes recursos naturales, fruto de un ecosistema particular, lo que unido a su inmejorable emplazamiento geográfico, ha hecho que no pasara desapercibida a los diferentes grupos humanos desde la antigüedad. Es por ello que muchos de sus pintorescos y bien abastecidos rincones se han convertido hasta el día de hoy en asentamientos donde el hombre, siglo tras siglo, fue estableciendo sus diferentes lugares para vivir y también para morir. Las razones por las cuales escogían unos u otros constituyen por el momento una más de las incógnitas históricas que este lugar encierra.
 

"El Cincho" (La Población de Yuso) , un campamento romano de las Guerras Cántabras en tierras campurrianas

Manuel García Alonso

Descubrimos un espectacular recinto e iniciamos los trabajos.
Un recorrido con ánimo de fotografiar unos atrincheramientos de nuestra última Guerra Civil (LÓPEZ GUTIÉRREZ, 2001), durante el mes de julio de 2000, dio como resultado el hallazgo de un gran emplazamiento fortificado en altura, inédito hasta el momento en la historiografía arqueológica; esta circunstancia fue comunicada prontamente a la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria. En aquellos momentos ya contemplábamos la posibilidad de que se tratara de un importante yacimiento arqueológico, dadas sus características y tamaño. A la comprobación y a la verificación de esto se dirigieron entonces nuestros esfuerzos. Para ello solicitamos, el 2 de marzo de 2001, de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria la correspondiente autorización de un proyecto de intervención arqueológica.

Gonzalo González de Lucio. Señor del Torrejón de Las Henestrosas

Ramón Bohigas Roldán y Manuel García Alonso

 
INTRODUCCIÓN

Desde 1984 a 1989 se excavó en el yacimiento de el Torrejón de Las Henestrosas (Valdeolea) (BOHIGAS, R., GARCÍA, M., SARABIA, P., SOBREMAZAS, A., FERNÁNDEZ, L, SAINZ, A. y HOSPITAL, C., 1985; GARCÍA ALONSO, M., SARABIA ROGINA, P y, BOHIGAS ROLDÁN, R., 1987). Se trata de un casa nobiliaria rectangular adosada a una torre cuadrada, de cuyo conjunto se conoce completa la fachada septentrional, donde se encuentra la puerta semimonumental, protegida por un Cubo semicircular macizo situado a la izquierda. El edificio se eleva en el centro de una plataforma cuadrada de 1.400 metros cuadrados delimitada por un ancho foso de 8 m. de anchura por 3 m. de profundidad. Una cortina de mampostería y mortero que formaba la cerca externa sobre el foso; fuera de éste el alomamiento de un vallado completaba el circuito defensivo exterior.

Reinosa en 1930

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

Este artículo quiere mostrar una visión forzosamente genérica de Reinosa en 1930. ¿Por qué este año en concreto? Desde el punto de vista político dibuja un momento de transición, mudanza y "crisis" previo a la Segunda República. La ciudad vive por otro lado un periodo de pujanza; en este lapso de tiempo inician su actividad en nuestra ciudad la empresa Cenemesa, Alfa y los Padres Carmelitas, entre otras entidades significativas por diversos aspectos. Comenzó -al igual que el actual- con frío y abundantes nevadas, (1)

El conjunto megalítico de "Los Lagos": primeros agricultores-ganaderos en el valle de Campoo de Suso (Cantabria)

Alonso Gutiérrez Morillo

A María por su buen humor y, fuerza en los momentos difíciles.

INTRODUCCIÓN

La investigación que venirnos realizando en el conjunto megalítico de "Los Lagos", desde el año 1996, se enmarca en un proyecto de mayor alcance denominado: "La Arqueología Prehistórica en el valle de Campoo de Suso, Enmedio, Reinosa y Santiurde de Reinosa"; del que ya se expusieron algunos resultados en esta misma revista, en su número 2 (Gutiérrez Morillo, 1995).

Este proyecto de investigación, tanto en su fase de prospección como de excavación, ha contado con los preceptivos permisos y subvenciones de la Consejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Cantabria, dentro de los planes anuales de investigación arqueológica.

El impacto del pantano del Ebro

Fernando Ruiz Gómez

Medio siglo ha transcurrido desde que, en los más duros años de la posguerra, se finalizaran las obras del embalse del Ebro. El pantano formaba parte de un plan de racionalización del régimen del río que debía beneficiar al regadío riojano y aragonés. Pero los efectos inmediatos en la zona embalsada no podían ser igual de provechosos.

Alrededor de 60 kilómetros de superficie inundada por 600 millones de m3 de agua cubrieron completamente los pueblos de Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante y afectaron, en mayor o menor medida, a Las Rozas, Renedo, Villanueva, Llano, Orzales, Arija, Quintanamanil y La Población.

Balnearios y aguas termales en Campoo

Encarnación-Niceas Martínez Ruiz

EL MOVIMIENTO BALNEARIO DE FINAL DE SIGLO.

A mediados del siglo XIX, el norte de la península vive el auge de los balnearios. Varios factores explican este fenómeno.

Los primeros "balnearios de ola" de la costa, que se habían establecido imitando los focos franceses de más renombre (Bayona, Biarritz), vivieron una coyuntura expansionista favorecidos por las revueltas que se desarrollaban en el país vecino y por la aparición del cólera en 1848, lo que desvió hacia nuestro país a numerosos clientes de elevado status social. La reina Isabel II acudía a Ontaneda a tomar las aguas; miembros de la familia real recalaban en nuestra región cada vez con mayor asiduidad, y con ellos una aristocracia y burguesía deseosas de imitar sus hábitos.

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